El pinar de El Pilar

La palabra duna sugiere desierto y arena. Sin embargo, La Palma esconde una nueva connotación, ligada una vez más a la naturaleza volcánica de la isla y al picón, nombre usado en Canarias para referirse a un material piroclástico con forma granulada. El crujir del andar por estas dunas de picón recuerda al visitante que la “isla bonita” es tierra de fuego y volcanes, que en su génesis aquí había lava en lugar de bosques de pino canario. Montañas de picón que forman edificios, donde solo los pinos canarios son capaces de crecer, que se alzan y marcan distancia con antiguos cráteres cercanos. Volcanes que un día escupieron de sus entrañas lo que hoy pisamos con admiración. Al alzar la mirada, las nubes rozan las montañas y el visitante siente los cuatro elementos a su alrededor: aire, tierra, fuego y agua.

Mapa sonoro La Palma